El secreto mejor guardado
Por José Miguel Arambarri | viernes, 5 de marzo de 2010El día que vi Ratatouille, lo supe. Supe que, tarde o temprano, nuestro secreto mejor guardado saldría a la luz y, en ese momento, debería dar un paso hacia delante y afrontar la reacción pública ante tal revelación.
Que mejor ocasión que, aprovechando la oportunidad que me brinda mi primer post, adelantar lo que inexorablemente tendría que pasar más pronto que tarde.
Muchos me han felicitado en los últimos tiempos diciendo: “Oye, que etiquetas más chulas tienen vuestros vinos” o “¿sabes qué?, me encantan los conceptos de vuestros vinos, son muy originales”, a lo que yo siempre respondía con un “sí, es que las ideas salen de todo el equipo de Vintae, y por eso son tan frescas” o un “sí, es que nos divertimos mucho haciendo cosas diferentes, y de vez en cuando salen buenas ideas”.
Y no es que no sea cierto, pero al explicar esto siempre he dejado de mencionar intencionadamente la parte más importante, nuestro “factor X”, aquello que marca la diferencia entre una buena idea y una idea verdaderamente brillante.
Nuestro secreto tiene nombre y apellidos (bueno, esto último no lo sé muy bien), es pequeño, amarillo, y es el cerebro que durante estos últimos años nos ha hecho vibrar con cada una de sus invenciones y ha estado detrás de cada uno de nuestros proyectos.
Con esta descripción, entenderás el porqué de haberlo tenido en secreto todo este tiempo. Nadie iba a dar crédito a un desconocido de poco más de 5 cm de estatura, tres dedos por pata que no se adaptan al teclado alfanumérico de ningún ordenador que yo conozca, y un color que si lo tuviera yo diríais que si estoy enfermo.
Su nombre de pila es Nikolai (Niko para los amigos) y proviene de la estepa siberiana, de donde sus padres emigraron cuando era pequeño (en realidad lo sigue siendo) buscando climas más calidos que se adaptaran mejor a su plumaje. Sí, sí, has leído bien. Verás su foto justo a estas líneas y podrás entender que sus características entran dentro de los cánones más elegantes y distinguidos de esta especie aviar tan entrañable de pollo estepario.
Ahora bien, y aquí viene la pregunta, ¿Cómo de un ser tan pequeño y amarillo pueden salir ideas tan grandes y revolucionarias? Nosotros aún nos lo preguntamos, pero el caso es que es así, y lo hemos podido comprobar desde el día que apareció en nuestra puerta.
Hoy en día, Niko es un miembro más del equipo de Vintae, un miembro único y muy especial, (de hecho es el único por el que no pagamos a la seguridad social, dada su especial condición). Él es nuestro auténtico genio creativo, y con él disfrutamos (y yo especialmente, como su mano derecha), emprendiendo nuevos proyectos e ideas para Vintae.
Dado que él es de carácter reservado y profundamente humilde (no reniega de sus modestos orígenes de cuando aún estaba en la granja del koljós), no es alguien a quien le guste mucho dejarse ver en público, pero me ha manifestado que estará encantado de acompañarnos en todos los posts a los que le invitemos, en los que nos podrá aportar opiniones muy valiosas de su gran conocimiento del marketing y del diseño, así como su fino ingenio y creatividad.
En su nombre y en el mío propio, os damos nuestra más sincera bienvenida al blog de Vintae.
Un abrazo













